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Empieza siempre en el lado derecho de los fogones, y muévete en el sentido de las agujas del reloj por la habitación. La zona de la vitrocerámica y la cocina suele ser la parte más sucia de la habitación, por lo que dejarla para el final es la mejor manera de evitar que toda esa grasa se extienda por la habitación.
Es difícil de creer, pero tu cocina tiene muchos más gérmenes que el asiento del váter. Así que tienes que usar un desinfectante o hacer uno propio. Primero, limpia la pila con agua y jabón, después pasa un paño mojado en vinagre, seguido de un poco de agua oxigenada, y deja que se seque al aire libre. (No mezcles el vinagre y el agua oxigenada, debes usar primero uno y después el otro). Si tu fregadero es de acero inoxidable, sácale brillo frotándolo con un poco de aceite mineral y un paño suave. Esto evitará que queden restos de salpicaduras, dejando el fregadero como nuevo.
Empieza siempre en el lado derecho de los fogones, y muévete en el sentido de las agujas del reloj por la habitación. La zona de la vitrocerámica y la cocina suele ser la parte más sucia de la habitación, por lo que dejarla para el final es la mejor manera de evitar que toda esa grasa se extienda por la habitación.
Es difícil de creer, pero tu cocina tiene muchos más gérmenes que el asiento del váter. Así que tienes que usar un desinfectante o hacer uno propio. Primero, limpia la pila con agua y jabón, después pasa un paño mojado en vinagre, seguido de un poco de agua oxigenada, y deja que se seque al aire libre. (No mezcles el vinagre y el agua oxigenada, debes usar primero uno y después el otro). Si tu fregadero es de acero inoxidable, sácale brillo frotándolo con un poco de aceite mineral y un paño suave. Esto evitará que queden restos de salpicaduras, dejando el fregadero como nuevo.
Una vez a la semana, es recomendable pasar una esponja bañada en agua y bicarbonato por el borde de la máquina para eliminar cualquier resto de comida o de óxido. Para limpiar por dentro, pon un ciclo con el lavavajillas vacío y un producto de limpieza, de esta manera matarás bacterias como E.coli. "Durante la temporada de resfriados, añade una pequeña cantidad de lejía a uno de los ciclos regulares del lavavajillas para matar todas las bacterias", afirma Laura Dellutri. Los platos estarán limpios y desinfectados después del ciclo de aclarado.
Usa un trapo de microfibra en su lugar. Humedecidos con agua caliente y limón o vinagre (un desinfectante natural), te ayudarán a limpiar cualquier superficie, ya sea cristal, azulejos, o metal. Después, solo tienes que volver a meterlos en la lavadora y tenderlos hasta que estén completamente secos.
Se puede llenar el fregadero con un poco de agua caliente y jabón mientras preparamos la cena. Se pueden colocar los platos y utensilios usados en la pila para que no se resequen los restos de suciedad. También ayuda limpiar cualquier salpicadura producida durante la preparación de los alimentos, así habrá que estar menos tiempo limpiando después. El encargado de recoger la cocina esa noche lo agradecerá.
Todos sabemos que las esponjas y los estropajos pueden ser una colonia de gérmenes. Desinfectarlas cada noche escurriéndolas bien y poniéndolas durante un minuto en el microondas es un gesto sencillo que te ayudará a tener una cocina más limpia y segura. Además, eliminará el olor a sucio.
¿Sale moho en las cortinas de tu ducha? Pues te recomendamos meterla en la lavadora junto a unas cuantas toallas. Estas ayudarán a limpiar a fondo toda la suciedad. Después, cuélgalas en su sitio y deja que se sequen perfectamente.
Apuesta por un limpiador que tenga ácido cítrico, ya que actúa como un desincrustante natural. Déjalo actuar durante unos minutos y luego tira de la cadena. Puedes pasar la escobilla limpia para asegurarte de que toda la suciedad se va por el desagüe.
Lo mejor es realizar un mantenimiento diario. Cada mañana, pasa un montón de papel de baño por la zona y agarra todos los restos de pelo que quedan atascados en esta parte de tu ducha o bañera, así no te preocuparás por futuros atascos.
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