10 razones por las que no deberías usar nunca chanclas

Son cómodas, sí, pero también pueden ser muy perjudiciales para tu salud.

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chanclas malas para la salud

A medida que llega el verano, es difícil resistirse a cumplir con uno de los rituales del verano: ponerse las chanclas. Pero a la mayoría de los expertos no les gusta mucho la idea. Te explicamos por qué deberías dejar las chanclas sólo para la playa, la piscina, el spa o las duchas públicas, de acuerdo con el Dr. Jackie Sutera, podólogo y portavoz de la American Podiatric Medical Association.

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1. Exponen tus pies a bacterias, virus y hongos

Cuando tus pies se ensucian y cuando usas chanclas por la calle lo hacen mucho, probablemente lo hagan con cosas tan asquerosas como el estafilococo, una bacteria que puede irritar la piel de los pies en el mejor de los casos o provocar la amputación de los mismos en el peor de los escenarios. Todo depende de si, en el momento de contraer la infección por esta bacteria, tienes heridas abiertas, como las microheridas producidas por exfoliación tras una pedicura, de si tienes cortes en el pie o de tu estado de salud general.

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El pie de atleta, una infección por hongos que produce picor y es muy contagiosa, se extiende a través de objetos contaminados por el hongo. Al pasear casi descalza, estás fastidiada si este hongo se cruza en su camino. Y lo mismo ocurre con el virus que causa las verrugas o el virus del papiloma humano (VPH). 

2. Hacen que camines más despacio

Un estudio de la Universidad de Auburn llegó a la conclusión de que las personas que usan chanclas dan pasos más cortos que las personas que usan zapatillas deportivas.

3. Provocan que tus movimientos sean más torpes

Esos pasos más cortos que das cuando llevas chanclas aumentan el riesgo de que tropieces (o que te pisen cuando estás rodeada de mucha gente).

4. Destrozan tus talones

Los talones golpean el suelo con más fuerza cuando no hay nada más que un simple pedazo de espuma entre el pie y el suelo, así que caminar en chanclas podría terminar causándote dolor, especialmente si permaneces de pie o caminas con ellas durante mucho tiempo.

5. Pueden causar ampollas

Las tiras de las chanclas son lo único que hace que el pie se mantenga dentro del calzado, pero esas tiras rozan con la piel cada vez que das un paso, lo que puede causar irritación y ampollas. Cuando aparecen las ampollas, suele abrirse una herida en el pie por la que se pueden colar diversos patógenos.

6. Dañan los dedos del pie (a veces para siempre)

 ¿Alguna vez has oído hablar del dedo en martillo? Es una deformidad que se produce cuando los nudillos de los dedos quedan doblados. Cuando se utilizan chanclas, los dedos ejercen una fuerza muy grande para mantener el calzado dentro del pie y, con el tiempo, puede aparecer este problema. Si quieres evitar la rigidez, el dolor e, incluso, la cirugía, deberías utilizar chanclas con más tiras (lo ideal serían unas chanclas con una tira gruesa en la parte media del pie y que rodee el tobillo).

7. Afectan a tu postura corporal

Cualquier zapato demasiado plano que no se doble como lo hace el pie, provoca que cuando camines descalza se altere tu biomecánica y afecte a tu postura corporal, lo que te puede provocar dolor de espalda o articulaciones.

8. Pueden causar dolores punzantes

Las personas con pies planos necesitan un arco de apoyo para mantener las rodillas, las caderas y la espalda alineadas. En un zapato plano, no hay nada de eso, por lo que las articulaciones tienen que compensar de otra manera esa ausencia de apoyo. Esto puede causar lesiones en diversas partes del cuerpo, como tendinitis (lesión en el tendón que une el músculo de la pantorrilla con el hueso del talón), dolor en el talón de Aquiles y pinzamientos en los nervios de la espalda.

9. Pueden empeorar los juanetes

 Ya que los dedos tienen que trabajar mucho para mantener las chanclas en los pies. Este sobreesfuerzo puede ser perjudicial para las personas con juanetes, un agrandamiento muy doloroso y antiestético de la articulación de la base del dedo gordo del pie. Nada bueno.

10. Podrían estar fabricadas con materiales tóxicos

Las correas de plástico pueden estar hechas con látex, al que muchas personas son alérgicas o con plásticos que contienen BPA, una toxina relacionada con varios tipos de cáncer. ¿De verdad quieres que tus dedos entren en contacto con estos materiales? Opta mejor por chanclas con tiras de cuero o de tela, ya que los materiales naturales suelen ser más seguros.

¿Todavía tienes ganas de ponerte las chanclas? (Seguro que no).

Vía Cosmopolitan.

De: Cosmopolitan US

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