¿Cómo puede ayudarte la alimentación a tener una vida más plena?

Paula Álvarez nos enseña los beneficios del ​Mindfuleating en la alimentación​.

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En la búsqueda activa de uno mismo juega un papel importante la comida y la alimentación, una actividad que acompaña al ser humano en todos los momentos de su vida. Por ello, Paula Álvarez Díaz, prestigiosa psicóloga sanitaria especializada, aplica la técnica del Mindfulness a la comida en lo que se llama Mindfuleating o Práctica de la atención plena en la comida.

Paula, que actualmente trabaja como consultora de casos profesionales, creando e
impartiendo cursos y realizando Informes Psicológicos Forenses (puedes encontrar más información en www.sakuramindfulness.com), nos revela en esta entrevista en exclusiva para Woman's Day todo lo que debes saber para convertir la comida en una forma de tomar consciencia de nuestra realidad y de nosotros mismos. 

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¿Cómo puede ayudarte el mindfulness en tu vida diaria?

La práctica de mindfulness (atención plena, consciencia plena o consciencia pura) puede ayudarte en tu día a día a través del entrenamiento de mantener la mente en el instante presente (el estar en el ahora), atenta de fenómenos conforme vayan afectando al cuerpo y la mente.

La atención al presente, la atención plena a lo que estemos haciendo en cada momento nos conduce y nos hace conscientes de aquellas acciones que realizamos día tras día, esas acciones que realizamos normalmente pensando en lo que haremos después, en aquellos problemas que tenemos entre manos, enjuiciándonos por algo que hayamos realizado anteriormente, etc. El poner presencia en las mismas, solo presencia, practicando el poner atención a ello, nos calma esa mente que está envuelta en los acontecimientos y el estrés diario, apacigua ese pensamiento que aparece una y otra vez, el cual nos aleja de lo que acontece en el momento presente.

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Practicar mindfulness en el día a día hace que cada pequeña acción cobre un significado más amplio, rico y diferente, ya que, a través de la atención plena, nos hacemos conscientes de todos esos pequeños gestos que la vida nos regala a cada momento.

Aplicarlo a la alimentación es lo que se conoce como alimentación consciente, ¿es así? ¿por qué?

Exacto, también podemos llamarlo mindfulness en la alimentación, mindfuleating o atención plena en la comida, ya que poner atención plena en la alimentación nos hace tomar consciencia de la acción que estamos llevando a cabo. Estar presentes con ello nos acerca al alimento de una manera más intensa e íntima. Comer no se trata de una manera de calmar mi ansiedad, de saciar o de nutrir mi cuerpo, comer es un acto de gran riqueza sensorial, que podemos apreciar con todos nuestros sentidos si llevamos nuestra atención al instante presente con nuestra alimentación.

Podemos averiguar si estamos llevando a cabo nuestra alimentación de manera consciente si podemos recordar la textura, sabor, olor, etc. del último alimento que hemos degustado. También al observar si nos hemos preguntado o imaginado de dónde venían esos alimentos que teníamos delante del plato. Poner consciencia y presencia con los alimentos significa estar con todas sus cualidades.

¿Cuáles son las pautas básicas para aplicarlo en la alimentación?

Se puede comenzar realizando una comida consciente a la semana, para después ir ampliándolo, regularizándolo y normalizándolo poco a poco.

Para ello, lo primero que debemos hacer es preparar el entorno adecuadamente: apagaremos la televisión, radio, pondremos en silencio el móvil, dejaremos de leer un determinado artículo, de responder a un email, etc., es decir, todo aquello que desvíe nuestra atención del momento presente con nuestro alimento. A continuación, procederemos a observar nuestro alimento con todos nuestros sentidos, como si fuera la primera vez que lo hacemos, manteniéndonos muy presentes y en contacto con dichas sensaciones. Pasamos por observarlo visualmente, olerlo, disfrutando en todo momento de las sensaciones que aparecen, podemos escucharlo si al tocarlo emite algún sonido... Poco a poco vamos tomando contacto con el alimento a través del gusto, explorando toda una gama de sabores e intensidades que se manifiestan en nuestra boca…

Lo importante es permanecer en todo momento presente y abierto con lo que acontece, atento a todas las sensaciones corporales. De este modo, poniendo atención a nuestro alimento, podremos descubrir toda una experiencia sensorial llena de matices, de verdad y de riqueza.

¿Sirve para saborear mejor los alimentos? ¿Para llevar una alimentación más equilibrada?

Por supuesto, la atención plena es el medio por el cual podemos relacionarnos plenamente con el alimento, saborearlo con todos nuestros sentidos y todo nuestro ser.

Mindfuleating o mindfulness en la alimentación nos pone en contacto con un espacio totalmente abierto y presente con la infinidad de sensaciones; nos hace más conscientes de nuestra forma de comer y de las sensaciones físicas, pensamientos y emociones que aparecen en relación a nuestra alimentación; y te ofrece la posibilidad de tomar consciencia y liberarte de ciertos condicionamientos o rigideces que estás llevando a cabo en tu relación con la comida.

Por ello, gracias a la práctica de la atención, nos hacemos conscientes de cómo comemos, y éste es el primer paso para comenzar a comer mejor, a comer equilibradamente en armonía con lo que realmente necesito, ya que hay una mayor toma de consciencia hacia mi cuerpo, que me ayuda a escucharlo mejor y responsabilizarme de su cuidado, pasando de ser "el cuerpo que tengo" a ser "el cuerpo que soy".

¿Se aplica sólo al comer o también al cocinar?

Perfectamente, también se aplica en el trato y cocinado del alimento. Desde pelar unas zanahorias, cortar unos tomates, hervir un poco de brócoli, hasta hacer la masa de un bizcocho, todo puede realizarse con atención plena al proceso, pudiendo llevar nuestra atención al olor de los tomates mientras los cortamos, a su aspecto, a las sensaciones de la masa de una pizza en contacto con los dedos, etc.

¿Se puede aplicar en niños?

Por supuesto, de hecho es una práctica que les resulta muy divertida. Puedes llevarles a través de la imaginación a situaciones atractivas para ellos donde explorar de un modo diferente los sabores y alimentos. Por ejemplo, "Podemos imaginar que somos unos astronautas que acaban de llegar a un planeta desconocido… Tenemos mucha hambre y hemos encontrado estos alimentos … Imaginamos que esos alimentos no los hemos visto nunca… Así que los observamos, olemos y degustamos con toda nuestra atención…".

¿Ayuda a llevar una vida más sana?

Exacto, ya que la atención plena te ayuda a ver la realidad tal y como es en este momento, te hace parar y observar y, cuando hacemos este sencillo gesto, la acción que llevamos a cabo ya no se da desde la inconsciencia o la emoción, sino desde la claridad y la lucidez que proporciona estar presente con lo que estoy haciendo. De esta manera, las comidas se vuelven más conscientes, más responsables y más respetuosas a nivel físico, emocional, espiritual, social, mental y medioambiental.

¿Alguna predisposición especial para conseguir que funcione?

Todos tenemos la capacidad de realizarlo, ya que todos poseemos atención, la diferencia estriba en que la atención es como un músculo, si no se entrena se acaba atrofiando y, si se entrena, tendrá un maravilloso funcionamiento. Por tanto, la única predisposición estaría en la constancia y determinación que una persona tenga por poner en marcha dicho 'músculo' y, entonces, comenzará a notar los innumerables beneficios que alberga.