Cómo actuar ante las mentiras de tu hijo

Todas las mentiras tienen un motivo, te enseñamos a profundizar en ellas y mejorar la relación con tu pequeño.

Los niños necesitan la mentira, y no lo dicen ellos, sino los especialistas. De esta manera se construyen, no siempre negando la evidencia, sino muchas veces fantaseando. Los padres deben evitar el enfado e intentar descubrir qué quieren decirnos a través de esas mentiras.

Existen dos periodos claves en la edad de un niño:

De 0 a 6 años el niño confunde la realidad con su mundo imaginario. Si tu hijo fabula es su forma de construirse psíquicamente. En esta etapa, no podemos decir que sus mentiras sean en realidad lo contrario a la verdad.

De 6 a 12 años, aquí es donde se encuentra la frontera entre lo real y lo imaginario. El niño experimenta el poder de la mentira, siendo por fin consciente de que sus palabras son falsas. Entonces la responsabilidad recae sobre el adulto, que debe estar atento y si una mentira de su hijo es muy repetida, entender que esconde cierto malestar en su hijo.

Las mentiras puedes ser llamadas de atención que lanzan los hijos a los padres. ¿Cómo debe actuar el adulto en esta situación? Las psicólogas infantiles María Luis Ferrerós y Coks Feenstra nos dan las claves para reaccionar con acierto ante las mentiras de los más pequeños:

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Escuchar con atención

Es muy necesario respetar al niño, por tanto, la confianza en él debe ser la piedra angular. No pongas en duda lo que tu hijo te dice sistemáticamente. Primero escúchale con atención y a su primera mentira no le des importancia pero adviértele que es mejor contar siempre la verdad.

Descifrar sus palabras

Antes de castigarle, intenta entender qué hay detrás de su mentira. Si tu hijo está satisfecho de sí mismo y no tiene problemas no tendría motivos para mentir. Si tiene algún problema, será su forma de llamar la atención. Es importante comprender por qué lo hace.

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Cambia las broncas por el humor

Si tu hijo te dice una mentirijilla sin importancia responde con humor, pero mostrando al niño que sabes que te ha mentido.

Medir las consecuencias

Cuando sepas que tu hijo no te ha contado la verdad, tienes que hablar con él lo antes posible, pero nunca en público, porque no hay nada peor que un niño se sienta humillado. Habla a solas con él para que tome conciencia de que no está solo en el mundo y que sus actos, mentiras incluidas, tiene repercusiones que puede ser negativas.

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Debes sancionar las mentiras graves

Ante las mentiras más graves, como falsificar las notas, hacer novillos, decir que se queda en casa de una amiga y se va a una discoteca, es necesaria una sanción, pues debe aprender que está poniendo en juego su seguridad y futuro escolar. En estos casos, hablar sin castigar, es como negar nuestra palabra, por eso hay que regañarle y ponerle un castigo que esté relacionado que algo que le guste al niño.

Intenta no dramatizar

No te agobies si tu hijo te miente, porque lo hacen todos. Tienes que observar qué intenta conseguir el niño con su mentira porque quizá necesite más libertad o se sienta limitado. Los niños llaman la atención con la mentira, normalmente ocurre con los más tímidos e introvertidos. Si los padres son sinceros con sus hijos, éstos aprenderán a serlo también.