Qué ver en Cuenca más allá de las Casas Colgadas

Esta provincia manchega tiene mucho que ofrecer.​

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Cuenca tiene mucho más que casas colgadas. Te desvelamos todos los secretos que ofrece esta provincia manchega. Si aún no los conoces, estás tardando en ir a descubrirlos. Es un lugar ideal para hacer una escapada de fin de semana. ¿Sin vacaciones este verano? Cuenca es una apuesta segura para disfrutar y desconectar.

Los primeros rascacielos del mundo

Todo el mundo conoce las famosas casas colgadas de Cuenca, pero pocos saben que existe allí otra joya de la arquitectura medieval ubicada en el barrio de San Martín. Se trata de una serie de edificios de hasta 12 plantas y 30 metros de altura, una construcción única del S. XVI que se ingenió para solucionar el problema de hacinamiento de la ciudad en esa época. Si paseas por la calle Alfonso VIII podrás ver las coloridas fachadas de estos "rascacielos" aunque para apreciar su altura real deberás verlos por la parte de atrás. Un buen modo de conocerlos y descubrir otros lugares de interés en el casco antiguo es con una de las divertidas visitas guiadas que ofrecen los chicos de CuencaViajes.

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Avista osos pardos y lobos ibéricos

Sí, has leído bien, osos pardos. En medio del Parque Natural de la Serranía de Cuenca, viven varios ejemplares que podrás ver si visitas el parque cinegético de El Hosquillo. En este mismo lugar, también habitan Arco y Flecha, una bella pareja de lobos ibéricos. Además de estas dos especies en peligro de extinción, en este parque también podrás ver de cerca otros animales como jabalíes, ciervos o corzos, así como aves
rapaces que se están recuperando de ataques del hombre y enfermedades. Reserva con antelación tu entrada porque hay un cupo limitad o y son muchas las familias que acuden con los niños para pasar una jornada diferente aprendiendo con los guías sobre educación medioambiental.

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Paisajes únicos y esculturas de roca

El Parque Natural de la Serranía de Cuenca está lleno de rincones donde merece la pena perderse para disfrutar de la naturaleza en estado puro. Buen ejemplo de ello son las espectaculares vistas que tendrás cuando te asomes al mirador del tío Cogote con el cañón del río Júcar a tus pies. Muy cerca se encuentran los Callejones de las Majadas donde hacer una pequeña ruta entre curiosas formaciones de roca caliza erosionada, un lugar muy similar a la famosa CiudadEncantada, con la diferencia de aquí la entrada es gratuita.

Un viaje por la antigua Roma

No todo el mundo sabe que junto al pueblo conquense de Saelices, hace siglos, se levantó la ciudad romana de Segóbriga, entre cuyos restos arqueológicos puedes pasear en la actualidad. La visita comienza con el visionado de un vídeo que te contará toda la historia de este lugar. Después accederás al museo donde hay mosaicos, esculturas y piezas de la vida cotidiana rescatadas de los yacimientos. Por fin, podrás acceder a las ruinas de Segóbriga en las que destaca un inmenso anfiteatro donde cabían cerca de 5.000 personas, además de un teatro y los restos de las termas.

Uclés, un pequeño Escorial

No te alejes mucho de Segóbriga porque, muy cerca, se encuentra el monasterio de Uclés cuya imponente silueta se recorta sobre una colina. Aunque se puede visitar por dentro pagando sólo 4,5 €, lo más bello de este edificio construido por la Orden de Santiago está en su exterior donde destaca la portada principal de estilo churrigueresco, así como sus llamativas fachadas con multitud de detalles arquitectónicos relevantes, especialmente la oeste de estilo plateresco. Dentro, te espera el silencio y el relax en el patio rodeado por un claustro y con un pozo en el centro.

Muchos más secretos

Si aún no estás convencida de viajar a Cuenca este verano, aquí tienes otros pocos motivos. En esta provincia manchega, también puedes mimar tu cuerpo rodeado de naturaleza en el relajante Real Balneario de Solán de Cabras. Pero si lo tuyo es descargar adrenalina, te recomiendo hacer la vía ferrata de Priego localizada entre esa localidad y Cañamares para trepar por la montaña superando puentes colgantes y subiendo escaleras de hierro. Aunque si prefieres algo más tranquilo, también puedes surcar las aguas en una piragua en el embalse de Chincha. Para las amantes del vino, nada mejor que vivir una experiencia sensorial única entre viñedos como la que ofrecen en el complejo enoturístico de la Finca La Estacada.