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Consigue un lugar de descanso de ensueño con la decoración más afín a tus gustos.
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Elige un color relajante
Elige un color relajante
Está demostrado que el color más relajante es el azul. Elige una tonalidad suave y combínalo con blanco, tonos crema o con gris. Este trío creará el ambiente adecuado para encontrar en tu dormitorio un oasis de tranquilidad y relax.
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Un lugar de contrastes
Un lugar de contrastes
Elige colores que contrasten para darle personalidad a tu dormitorio. Por ejemplo, puedes apostar por el blanco y negro en la ropa de cama. O elegir muebles oscuros sobre una pared blanca. Si además añades pequeños toques en un color llamativo, como los accesorios amarillos de la foto, conseguirás una estética muy actual.
Está demostrado que el color más relajante es el azul. Elige una tonalidad suave y combínalo con blanco, tonos crema o con gris. Este trío creará el ambiente adecuado para encontrar en tu dormitorio un oasis de tranquilidad y relax.
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Un lugar de contrastes
Elige colores que contrasten para darle personalidad a tu dormitorio. Por ejemplo, puedes apostar por el blanco y negro en la ropa de cama. O elegir muebles oscuros sobre una pared blanca. Si además añades pequeños toques en un color llamativo, como los accesorios amarillos de la foto, conseguirás una estética muy actual.
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Arte en la cama
Coloca lienzos en el cabecero de la cama y descansa bajo una pieza de arte. Que la ropa de cama y los accesorios del dormitorio sigan la gama cromática que predomine en el cuadro para que la decoración combine.
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Un zócalo como cabecero
Apuesta por un zócalo para enmarcar tu cama. Píntalo en un color oscuro, que contraste con el resto de la habitación, o déjalo en tonos neutros, a juego con la pared si buscas una decoración más discreta.
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Un cuarto con mucha luz
La mejor manera de tener un cuarto con mucha luminosidad es elegir unos tonos blancos y crudos para pintar y decorar la habitación. Estos colores reflejan muy bien la luz y puedes decorarlos con accesorios de cualquier color que te guste. Si añades un espejo y una butaca con cojines, crearás un ambiente muy cálido y acogedor.
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Dormitorio con zona de trabajo
Pon una cama grande o dos camas a un lado y un gran escritorio al otro. En él, puedes colocar un flexo una silla cómoda y una zona de almacenaje perfecta para que puedas trabajar o leer aquí. Gana sensación de amplitud en la habitación eligiendo las puertas del armario empotrado de espejo.
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Una habitación con toques rústicos
Apuesta por la madera envejecida o pintada para decorar tu dormitorio. Además, puedes conseguir accesorios como una lámpara en forma de farol o una manta de punto para ganar en calidez.
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Una pared especial
Escoge una pared y da un paso más allá. Coloca un papel pintado que añada un toque de color a la habitación. La mejor opción es que sea la pared de la cama para que haga las veces de cabecero. Que el resto de la decoración sea suave y en consonancia con los colores de ese mural.
Caselio
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Un dormitorio completo
¿Siempre has soñado con tener un dormitorio que sea más que una cama de matrimonio? Si tienes espacio, pon un descalzador a los pies, decorado con algunos cojines y mantas. Elige también un tocador con espejo para guardar tus joyas y dejar tus cosméticos y maquillaje siempre a mano para arreglarte.
Ikea
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Sin cabecero
Olvídate de la tradicional cama con cabecero. En su lugar, coloca una balda del mismo ancho que la cama, a una altura prudencial, que te sirva de mesilla también. Aprovecharás mejor el espacio del que dispones.