Toma nota de las precauciones a tomar en cuenta para un verano sin sobresaltos, perfecto para vosotros y también para vuestras mascotas.
1. Agua fresca. Aunque los perros no son como las personas, más propensas a los golpes de calor, también necesitan hacer frente a las altas temperaturas con agua fresca. Renuévasela a menudo.
2. Evita el sol fuerte. Procura que estén a la sombra, no los dejes en el coche con las ventanillas cerradas y paséales a las horas más frescas, a primera hora de la mañana y antes de que anochezca. Si tu perro jadea en exceso o tiene las mucosas rojizas u oscuras, llévalo al veterinario.
3. Cuidado con los cuerpos extraños. Uno de los peligros del verano es que se les clave una espiga en la oreja y les provoque una otitis, conviene revisarles las orejas a menudo.
4. Ahogamiento. Otro de los peligros más frecuentes en verano es el ahogamiento, tenlos siempre vigilados.
5. Parásitos. En esta época del año es cuando más parásitos hay. Aparte de las pulgas, están los mosquitos febotomos, que transmiten la leishmaniosis, y las garrapatas. Sigue las pautas que os dé el veterinario sobre vacunas y desparasitación interna y externa.
6. Alimentación. No la descuides tampoco en verano. Su ración debe cubrir sus necesidades calóricas dependiendo de su raza y peso. No te excedas, porque la obesidad es una de las patologías más frecuentes derivadas de la alimentación inadecuada y el sedentarismo. Ten especial cuidado con alimentos como el chocolate, la cebolla y el ajo, ya que resultan tóxicos para ellos.

Comentarios