5 gestos de belleza que todas hacemos mal sin saberlo

Cometemos muchos errores en nuestra rutina 'beauty' por mitos o por malos consejos, que a partir de ahora no volveremos a hacer.

No mires para otro lado porque seguro que tú tampoco te libras y estos gestos forman parte de tu rutina de belleza. Desde ahora y gracias a los expertos de Douglas, no volverás a cometer estos errores y conseguirás sacar el mejor partido a tus productos.

¿Cómo te aplicas el contorno de ojos? ¿Usas productos abiertos de año en año? ¿Crees que te pones bien la crema hidratante? Sigue leyendo y lo comprobarás...

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1 Contorno de ojos

Aplicar el contorno de ojos frotando es un gran error. Haciendo este gesto, aplicándolo sobre la propia ojera, no la borramos sino todo lo contrario. Para descongestionar la región se debe aplicar sobre el hueso de los pómulos.

¡Y muy importante! Se debe hacer con pequeños toques ('tapping') para favorecer la circulación y nunca arrastrando el producto con las yemas de los dedos.

2 Colonia en las muñecas

Otro falso mito que se ha convertido en una costumbre es echar perfume en las muñecas y luego frotarlas. Sin saberlo, estamos destrozando el aroma ya que eliminamos las partículas esenciales que componen el perfume.

Así que ya sabes: el frotar se va a acabar.

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3 Crema hidratante

Podríamos decir que aplicar la crema hidratante en sentido circular es la madre de los errores de belleza. Con este gesto provocamos la bajada muscular, favoreciendo su caída natural con el paso de los años.

¿Cómo hacerlo correctamente? Aplicar con dos o tres dedos, en línea recta y en sentido ascendente por la cara y el cuello.

4 Tono de maquillaje

Cuando vamos a adquirir maquillaje cometemos dos errores básicos: elegir un tono muy por encima del nuestro y probar las tonalidades en la muñeca.

Los polvos y las cremas hay que probarlos en el cuello, ya que es la zona que más suele delatar si el elegido es el correcto o no.

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5 Productos abiertos

Utilizar productos que no sabemos cuánto llevan en nuestro armario es algo muy común pero es ¡un gran error! ¿Quién no ha utilizado un protector solar que ha encontrado del año anterior?

Es importante saber que cada producto tiene una duración óptima una vez abierto, es decir, tienen fecha de caducidad. Al pasar el tiempo, sus principios activos se pueden corromper haciendo que pierda efectividad.