¿Qué aprenden tus hijos alrededor de la mesa?

​Comer en familia es un hábito lleno de beneficios que fomenta la educación y la afectividad.

Lo más popular

El mayor rato que pasan padres e hijos juntos, seguramente, sea alrededor de la comida y sentados en la mesa. Comer en familia es un hábito lleno de beneficios a corto y largo plazo porque se fomenta la educación, la comunicación, la afectividad... Te lo descubrimos a continuación:

1. Aprender sobre nutrición

Es el beneficio más obvio porque los niños pueden aprender sobre nutrición mientras comen. Hay que explicarles de dónde vienen los alimentos, cómo se manipulan, cuáles son sus ventajas y qué producen dentro de nuestros organismos. Si el niño no quiere comer hay que hacer hincapié en una comunicación positiva y huir del "te lo comes y punto". Debes explicar a tu hijo por qué es importante que coma ese alimento.

Publicidad

2. Favorece la comunicación

Es importante aprovechar cualquier momento en familia para hablar de todo, siempre en un plano positivo. Si hay algún problema, mejor no intentar resolver sobre la mesa. La conversación debe empezar por la comida y de ahí derivarlo a otro ámbito. Hay que eliminar, durante la hora de la comida o la cena, cualquier estímulo que distraiga, como la televisión. Si tu hijo es problemático, no aceptes los chantajes que te haga, omite lo que te dice y lleva la conversación hacia otro camino. Y, sobre todo, muéstrate firme sobre las cantidades establecidas para comer.

Lo más popular

3. Permite educar

Sin duda, éste es el mejor momento para enseñar a tus hijos cómo poner la mesa, cómo se utilizan el cuchillo, el tenedor y la cuchara, cómo debe sentarse... Además, aprenderá a interactuar con el resto de la familia habiendo un respeto por la participación de todos, tanto a la hora de colocar las cosas, como a la hora del turno de palabra. Los momentos en la mesa debe ser sosegados y los padres tener la oportunidad de transmitir valores para enriquecer la curiosidad y la inquietud de sus hijos.

4. Un espacio para la afectividad

La mayor parte de la afectividad depende de la comunicación que establecen los padres con los hijos, por eso la comunicación no debe ser negativa, porque sino irá siempre asociado a la comida. Para mejorar algo hay que buscar lo que ha hecho bien para después intentar mejorar lo que ha hecho mal. Y para crear afectividad convierte la comida en un momento positivo contando anécdotas. El sosiego y la paciencia con tu hijo con fundamentales.

5. Genera responsabilidad

Los niños deben tener una corresponsabilidad lo antes posible, ya sea ésta poner la mesa o participar de la cocina. De este modo, antes se les está induciendo a que entiendan que ellos también son parte del trabajo y menos problemas tendrán con ellos sus padres en el futuro. Es fundamental esta dinámica de obligaciones y de comer todos juntos porque estaremos creando un ciudadano responsables que coparticipa y entiende que existen derechos y obligaciones.