Septiembre, el mes en el que más divorcios se producen

La convivencia en las vacaciones agudiza las crisis de pareja y aumentan los divorcios tras el verano​.

Lo más popular

El verano es la estación del amor. Sin embargo, las vacaciones pueden hacer retumbar los cimientos de una relación. De hecho, casi un tercio de las 125.000 demandas de separación y de divorcio que se interponen en España se producen justo después del verano. Son datos de 2015.

La experiencia ha constatado que, durante el curso, la agenda de los trabajos, los horarios, la casa y el colegio de los hijos nos conducen a una rutina diaria que acaba instalándose en nuestras vidas con toda normalidad. Precisamente muchas veces no surge el conflicto por falta de tiempo para comunicarse o por ausencia de la pareja. Sin embargo, durante las vacaciones surge el tiempo libre, el ocio, el no hacer nada; aumentan la convivencia diaria, la necesidad de lograr un consenso para hacer planes y un mayor tiempo para el diálogo… Y entonces empiezan los problemas.  

Publicidad

En ocasiones, las expectativas de cara al verano son tan altas –pensamos que durante las vacaciones habrá tiempo para reforzar la comunicación con la pareja y para amar– que, si no se ven cumplidas, sobreviene una gran frustración. En este sentido, un mayor tiempo para conciliar vida personal y laboral durante el invierno ayudaría a afrontar las vacaciones de una manera menos estresante, con la idea de que el descanso veraniego nos brinda la oportunidad de compartir tiempo para descansar, no para discrepar.

Aprender a comunicarnos

El móvil ha favorecido una comunicación escrita a través de mensajería instantánea y a través de redes sociales que manejamos con toda fluidez. Según estudios, invertir más de 14 horas a la semana en las redes sociales está asociado a conductas adictivas. En este sentido, es aconsejable dedicar más tiempo a hablar y comunicarnos con la pareja.

Artículos relacionados

Artículos relacionados

Bridget Jones
Artículos relacionados