¿Por qué el gazpacho debe ser la receta estrella del verano?

Descubre todo sobre la sopa fría más popular e internacional.

Lo más popular

Si quieres describir qué es el gazpacho la mejor definición es la siguiente: sopa fría a base de tomate, pepino, pimiento, cebolla, ajo, pan, aceite de oliva, vinagre y sal.

Se cree que el origen de este plato es tan antiguo, siglo VIII, que algunos de sus ingredientes básicos como el tomate o el pimiento no formaban parte de la receta ya que tales hortalizas llegaron a nuestro país siglos después tras el descubrimiento de América. Los primeros gazpachos se elaboraban en un dornillo (cuenco de madera o barro grande) majando migas de pan con ajo, aceite de oliva, vinagre, sal y agua. Curiosamente este gazpacho blanco se sigue tomando en algunas regiones de Andalucía como Málaga, Córdoba y Granada.

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La receta más tradicional del gazpacho es muy básica: 

Ingredientes

1 k de tomate, 1 pepino pequeño, 1/2 pimiento verde, 1/2 cebolla, 1 ajo, 100 g de pan, 1 dl de aceite de oliva, 1 chorrito de vinagre y sal

Elaboración

Lavar los tomates y el pimiento, pelar el pepino y la cebolla, pelar el ajo y quitar el germen para que no repita, remojar el pan en agua y reservar.

Introducir en el vaso de la batidora las hortalizas cortadas en cuartos, incorporar el ajo, el pan, el aceite de oliva, el vinagre y la sal.

Lo más popular

Triturar, pasar por el chino o colador grande para descartar las pieles del tomate y el pimiento. Rectificar la sal y el vinagre al gusto y servir.

Presentación

Normalmente el gazpacho se suele servir en un plato hondo o en un bol, aunque también se puede ver servido en copa de cóctel o vaso.

Los tropezones se suelen servir aparte para que cada comensal se añada lo que desee. Estos suelen ser pepino, tomate, pimiento,cebolla y pan cortado en cuadraditos pequeños.

El gazpacho a gusto de cada uno

Sobre el gazpacho tradicional se pueden hacer diferentes versiones según gustos, hay quien lo hace sin pepino o sin cebolla. Con los pimientos también hay controversia, el que se utiliza normalmente es el verde pero también se puede poner pimiento rojo que tiene un sabor más dulzón. Para algunos el pan también es optativo, todo depende de lo espeso que se desee. Además, sin pan tiene menos calorías por lo que resulta más light.

 El gazpacho también puede variar según las regiones; por ejemplo, en Madrid se suele añadir comino, en algunas zonas de Extremadura se le añade pimentón para potenciar el color rojo y en Sierra Morena, además del tradicional, también se puede encontrar el gazpacho verde sustituyendo el tomate por lechuga. En Albacete encontramos los gazpachos manchegos, un plato que nada tiene que ver con el gazpacho andaluz ya que es caliente y se elaboran con carnes de caza que se desmigajan y pan ácimo (un pan sin levadura), lo que da como resultado un guiso muy sabroso.

Verdades y mentiras del gazpacho

- Se debe tomar muy frío.  Falso. Normalmente el gazpacho se suele tomar frío, incluso hay quien lo toma con hielo, pero la mejor manera de degustar todos los sabores es tomarlo a temperatura ambiente. 

- Mejor tomarlo recién hecho. Falso. El gazpacho adquiere todo su sabor tras llevar varias horas preparado, pero debe mantenerse en frío en un recipiente tapado herméticamente.

- El salmorejo tiene más calorías que el gazpacho. Verdadero. Esta afirmación depende de la cantidad de pan que se añada al gazpacho. Lo normal es añadir menos cantidad que al salmorejo. Además, hay posibilidad de elaborar el gazpacho sin pan por lo que todavía se reducen más las calorías.

Propiedades nutricionales

El gazpacho es rico en antioxidantes como el licopeno y el caroteno que se encuentra en el tomate. También es una fuente natural de vitaminas como la vitamina C, que se encuentra en el pimiento pero también la vitamina A y la vitamina E. Además, contiene fibra vegetal, fósforo, hierro, calcio, magnesio, manganeso, zinc, cobre, potasio y sodio.

Si se toma como bebida, además de ser refrescante, es saciante e hidratante, por lo que resulta tan imprescindible en los meses de verano, además su aporte calórico es bajo, de 40 a 50 kcal por 100 g dependiendo del pan y el aceite añadido.