Ya hay cabras que producen Omega 3 y sus quesos lo demuestran

El resultado es un producto con menos grasas y menos calorías. Su consumo regular puede frenar la obesidad.

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El cuidado de la alimentación es clave para tener una vida más saludable. Por eso, los estudios y los avances en este sentido están consiguiendo resultado espectaculares. Uno de los últimos ha sido conseguir que las cabras produzcan de forma natural una leche muy rica en Omega 3 con la que se ha elaborado un queso que lleva estos ácidos grasos poliinsaturados (que pertenecen a las grasas saludables) incluidos de forma natural.

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El resultado es el queso de cabra funcional Lodyn, que ha roto moldes en innovación y desarrollo. La empresa que lo ha llevado a cabo utiliza un método patentado que se basa en dar a las cabras una alimentación controlada del pasto con ingredientes y semillas vegetales de forma que los animales producen esa leche con Omega 3 de forma totalmente natural.

Se trata, por tanto, de un queso puro de cabra con menos grasas saturadas, más grasas monoinsaturadas, más poliinsaturadas y un alto contenido en ácidos Omega 3.Además, destaca por una adecuada relación entre Omega 6/Omega 3 ya que incluye una proporción de 1,1 (teniendo en cuenta que el objetivo ideal es 4 o menos), frente a una media de 7,19 de los quesos de cabra convencionales. Juan Madrid, médico especialista en Endocrinología y Nutrición, aclara la razón por la que tiene que haber una proporción adecuada al consumir Omega 6 y Omega 3: "La OMS indica que debe ser de 5/1 a 9/1, de forma que por cada gramo de Omega 3 se puedan consumir de 5 a 9 gramos de Omega 6". Con una proporción adecuada, hay menos riesgo de inflamación, las plaquetas tendrán menos posibilidades de depositarse y habrá menos riesgo de trombosis, de diabetes e incluso de depresiones, según este mismo médico.

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Debido a los beneficios de este queso, si se consume regularmente podría mejorar el perfil lipídico en personas con sobrepeso y obesidad con riesgo cardiovascular. Tiene menos calorías y menos grasa. Conserva el sabor ligeramente ácido y característico de los quesos de cabra, pero resulta más cremoso y suave. Se puede consumir solo, en ensaladas ligeras, gratinado y en postres porque acompaña bien a platos dulces y salados. Puedes encontrarlo envasado al vacío y semicurado (la pieza de 500 gramos cuesta 7,90 €).

Este queso es producto del trabajo de la empresa Lodyn, que desde 2003 está volcándose en la innovación y comercialización de nuevos productos para alimentar a vacas, ovejas y cabras de forma que los animales den una leche diferenciada con la que se comercialicen alimentos lácteos funcionales y saludables para el ser humano. Ha recibido el Premio de Producto del Año. Y está avalada como Pyme Innovadora por el Ministerio de Economía; producto avalado por el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial), la
Fundación Española del Corazón y
un ensayo clínico nutricional realizado en el Hospital Universitario La Paz (Madrid).