Las 7 razones por las que tu plan para ponerte en forma fracasa una y otra vez

¿Cuántas veces te has apuntado al gimnasio y no has durado más de dos meses? Se acabó, te contamos por qué fracasas y cómo solucionarlo. La 'operación biquini' será un éxito este año.

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Año tras año te ocurre lo mismo. Cuando llega la primavera y comienzan a subir las temperaturas te propones firmemente acabar con los michelines ocultos durante el invierno y endurecer piernas y culo para lucir tipazo en verano. Sin embargo, y pese a haberte apuntado unas 20 veces al gimnasio, la pereza y la falta de constancia te vencen en tu batalla final. 

Esto se ha terminado. Hemos hablado con Marcos Flórez, director de Estarenforma.com, y con Andrés García Mazo, monitor en los centros Metropolitan e instructor de Pilates en Yogaes, para que nos den las soluciones a los errores más comunes que nos hacen fracasar en nuestro intento.

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1. Objetivos irreales

Es imposible ponernos en forma o adelgazar en un tiempo récord. Todo requiere de un proceso, de paciencia y constancia, etc. Si nos ponemos un objetivo imposible de conseguir, es fácil venirse abajo cuando no lo alcanzamos. Según Marcos Flórez hay que marcarse metas intermedias y ser conscientes de que los resultados tardan en llegar. No puedes pretender arreglar en un mes todo lo que has dejado de hacer en años.

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2. Apuntarte a un gimnasio que no te pilla de paso nunca

Al hora de buscar gimnasio es fundamental que sea cerca de casa o el trabajo. Si no es así, la mayoría de las veces te dará mucha pereza ir y lo dejaremos antes de 2 meses. Si está cerca del trabajo puedes aprovechar las horas de la comida o al salir antes de ir a casa. Cómo explica Flórez, el ir al gimnasio no debe suponer un follón en tu agenda, más bien al revés, debe resultar lo más sencillo posible. Andrés García Mazo hace especial hincapié en este aspecto, ya que para ver avances tendrás que ir 2 o 3 veces a la semana, sobre todo el primer mes para acostumbrarte a tu nuevo hábito.

3. No ser conscientes de nuestras limitaciones

Si nunca hemos hecho nada de deporte, no podemos pretender correr la media maratón a las 2 semanas de empezar a correr o pretender estar como Kendall Jenner cuando medimos 1,60 cm y nuestra constitución es tendente a las redondeces,  por ejemplo. Tal y como indica Flórez, la mayoría de las veces nuestras necesidades no coinciden con nuestros objetivos. Hay que ser conscientes de nuestras posibilidades poniendo objetivos reales y alcanzables.

4. Elegir mal la disciplina o deporte

Hay que probar hasta dar con la actividad o disciplina que nos guste y que mejor se adapte a nuestras capacidades. No es lo mismo apuntarte a Zumba que a Pilates que a Cross Fit. Tal y como comenta Marcos Flórez, hay muchos caminos para llegar al final del camino, así que es importante que te dejes asesorar por los profesionales de tu gimnasio. Explícales lo que quieres conseguir: adelgazar, afinar tu cuerpo, tonificar o ponerte en forma y en función de tus capacidades ellos te recomendarán una actividad u otra. A veces es bueno combinar una aeróbica con otra más relajada. 

5. No combinar el ejercicio con alimentación equilibrada

No se trata de hacer dieta, pero sí empezar a cuidar lo que comes. Si el objetivo es perder algo de peso, por mucho que hagas ejercicio si no controlas lo que comes, no servirá de nada. Por otro lado, tampoco hay que caer en el error de hacer dietas relámpago, tal y como nos explica Andrés García Mazo. Si no te alimentas correctamente, no tienes energía para hacer ejercicio, por lo que te sentirás cansada y no tendrás ganas de ir al gimnasio. Come con cabeza, de manera equilibrada y cuando trabajes bien, date un pequeño premio ¡te sabrá a gloria sabiendo que lo has hecho bien y que el esfuerzo merece la pena!

6. Los horarios no pueden ser una excusa

Busca un centro donde haya mucha variedad de clases y su horario sea amplio para que vayas a la hora que vayas siempre puedas hacer una actividad que se adapte a ti. Este punto está totalmente relacionado con el 2: si te pilla cerca y encima su calendario de actividades es muy variado y extenso, no tendrás excusa para no ir.

7. El dinero no tiene por qué ser problema

Puedes empezar a hacer actividades que no cuestan dinero como caminar a paso rápido, correr con planes de entrenamiento con series que puedas ir asumiendo, patinar, montar en bici... ponerse en forma no tiene por qué necesitar un gasto extra de dinero. Si además, lo haces en compañía y te comprometes con alguna amiga, os resultará más ameno salir juntas a hacer ejercicio. Actualmente, existen muchos gimnasio low cost que pueden ser un buena opción. Sin embargo, Flórez advierte: deben ser realmente competentes, ya que su ahorro de costes normalmente pasa por la no existencia de buenos profesionales para ayudarte en sus instalaciones, por lo que debes ser consciente de que por lo que pagas, no encontrarás lo que en otros centros más caros encontrarás.