Cómo preparar un baño relajante en casa y que te siente tan bien como estar en un spa

Si necesitas relajarte pero en tu día a día apenas tienes tiempo, un baño al final del día te ayudará mucho.

Un buen baño no es sólo relajante, sino que también te limpia por fuera y por dentro. Además de eliminar el estrés, se consigue extraer los ácidos (toxinas) retenidos en el interior del organismo a partir de la piel. Además, según cuenta la nutricionista Patricia Pérez, "al eliminar tanto a través de este tejido, le damos un descansito al pulmón, al riñón y al hígado, que son los principales trabajadores para la desintoxicación del organismo".

Publicidad

Un spa es el lugar perfecto para que nuestro cuerpo se quede como nuevo. Sus piscinas con chorros y aguas termales hacen maravillas en nuestra salud. Desgraciadamente, la vida diaria es otra cosa. Llevamos una vida atareada y llena de compromisos, por lo que no contamos con el tiempo que nos gustaría para hacernos una escapada relajante en condiciones.

La parte buena es que podemos conseguir alguno de sus beneficios en casa.

Lo más popular

Solo necesitas tener bañera. Llénala de agua caliente y añade 2 kilos de sal por 100 litros de agua (más o menos son las medidas de una bañera normal). Después introdúcete y cierra los ojos. Recuerda poner una luz tenue y si te apetece, elige una música tranquila que te meta en ambiente. Cierra los ojos y trata de olvidarte de los problemas diarios.

Tómate después (o durante), una infusión de alcachofa o un té verde, te ayudará a que la depuración sea completa, ya que drena el hígado y el riñón.

Antes de vestirte, hidrata bien tu cuerpo con crema nutritiva o aceite hidratante y verás cómo te sientes completamente como nueva.