Estar sentado no es bueno

El ex gimnasta Jesús Carballo afirma que la silla es una de las enfermedades más peligrosas de nuestra época, te contamos por qué.

La mayoría de trabajos y de actividades de nuestro día las realizamos sentados en una silla, en el coche o en el sofá. Vamos, que pasamos todo el tiempo sentados y esto repercute en nuestra salud. 

El sedentarismo no solo lleva al sobrepeso, sino que tiene otras consecuencias en nuestro cuerpo. Entre ella encontramos un cambio en la curvatura de nuestra espalda, provocando hernias discales y lesiones musculares. Muchos músculos están demasiado estirados y otros se acortan, reduciendo nuestra flexibilidad y rango de movimiento. 

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Cómo evitarlo

Carballo recomienda trabajar la musculatura del cuerpo, de manera que mantener una postura ergonómica nos resulte más sencillo. Todos sabemos que debemos sentarnos rectos, pero al final aflojamos la musculatura, adoptando posturas muy perjudiciales.

Trabaja la musculatura de tu espalda, y procura estirar a diario. La constancia es lo único que nos salvará de sufrir problemas mayores en el futuro.

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También es recomendable levantarse cada hora para estirar, movernos un poco y cambiar de postura. Esta costumbre también afectará al rendimiento, pues es un momento de desconexión en el que el cuerpo y la mente descansan, recuperando el foco la siguiente hora de trabajo.

Intenta caminar todos los días durante media hora. Camina hasta el trabajo si puedes. ¿Sabías que hay escritorios para trabajar de pie? Algunos tienen una cinta de caminar incorporada, para no dejar de moverte durante el día. 

Por supuesto, practicar ejercicio todos los días reporta numerosos beneficios para nuestro cuerpo. Mejora la forma física, la circulación, el humor y fortalece el cuerpo para que sea más difícil sufrir lesiones musculares y óseas por pasar demasiado tiempo sentados. 

¿Un consejo extra? Evita cruzar las piernas cuando estés sentado. Esta postura fuerza la alineación de la cadera y afecta a los músculos del glúteo y la cadera, como el piramidal o el psoas. Una lesión en estos músculos puede provocar un dolor parecido a la ciática, nada agradable, además de torcer la alineación natural de tu espalda, así que intenta evitarlo.