Siéntete mejor y más descansada

​Una dieta equilibrada y dormir las horas que debemos nos harán sentir más sanas y con más energía, ¿te apuntas?

Una dieta adecuada es la base de todo comportamiento, y es que como bien reza el refrán: "somos lo que comemos".

Ser ordenada en la dieta y llevar una alimentación sana y equilibrada nos ayudará a sentirnos así. Para ello, hay que sentarse a comer siempre a las mismas horas, tomar alimentos lo más naturales posibles, evitar las grasas trans y, por supuesto, no saltarse ninguna comida, aún menos el desayuno.

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La primera comida del día es a través de la que metemos la mayor cantidad de energía, por eso es la más importante. A esa hora el estómago es el órgano que más preparado está para recibir alimentos, y si no desayunamos, estaremos activando nuestras hormonas del estrés, y esa no es manera de empezar un buen día.

A la hora de comer, lo mejor es evitar los menús copiosos, ya que las digestiones serán más largas y trabajar así se nos hará más difícil. Opta sin embargo, por menús que no contengan demasiados alimentos de diferentes tipos, y termina con una infusión digestiva que, además, te hidrate.

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Procura tomar siempre alimentos de temporada y, en invierno, inclínate hacia las comidas que mantengan la temperatura del cuerpo, sin que este tenga que hacer un gasto enorme para consumirla. También es aconsejable que disminuyamos el consumo de sal, y la intentemos sustituir por los deliciosos sabores y olores de las hierbas aromáticas. Éstas además, estimulan el funcionamiento de los órganos.

La hora de dormir es algo que los españoles retrasamos demasiado. Hay que acostarse antes de las 23:00 h, y no cenar mucho. Volviendo a los refranes: "Desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo". Amén.

Hay que descansar entre seis y ocho horas cada noche, de esa manera haremos que el hígado y la vesícula biliar descansen.

Por la mañana, lo mejor son los ejercicios respiratorios. Al despertar, hay que tonificar los pulmones e hidratarlos, por eso es recomendable beber un buen vaso de agua nada más levantarnos.