Una dama de honor lleva en brazos al perro de la novia hasta el altar

​Charlie Bear llegó con vida al gran día de su mejor amiga, pero murió días después.

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Mientras Kelly O'Connell hacía los preparativos para su boda, su mejor amigo no se separó de ella. Su mejor amigo no era otro que un labrador retriever de 15 años, aunque no estaba claro que pudiera llegar a la boda. Charlie Bear se moría, pero consiguió asistir al día grande de O'Connell con la ayuda de una dama de honor.

Según BuzzFeed, Charlie era apenas un cachorro cuando fue abandonado en un carrito de la compra de un supermercado. Los dos se conocieron en el refugio de animales donde O'Connell trabajaba como veterinaria y conectaron en seguida. O'Connell lo adoptó, se hicieron amigos inseparables y, después se mudaron de Nueva York a Colorado.

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Fue en Colorado donde O'Connell conoció al que ahora es su marido, James Garvin, también veterinario. "Charlie tenía todo lo que quería", declaró O'Connell a BuzzFeed. "Pero no podía darle una familia y cuando conocí a James y a los chicos, la idea se hizo definitivamente inviable. A pesar de todo, éramos una familia feliz".

Pero en abril, la salud de Charlie empezó a resentirse y le fue diagnosticado un tumor cerebral. Una semana antes de la boda, tuvo cinco ataques epilépticos y O'Connell y Garvin empezaron a considerar la posibilidad de sacrificarlo. Pero justo antes de la boda experimentó una leve mejoría. "Es como si hubiera pensado 'no, no, yo tengo que ver esto'", manifestó al Washington Post .

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Así que el 1 de septiembre, Charlie y otro perro de la pareja les acompañaron hasta el altar. Pero, una vez finalizada la ceremonia, Charlie estaba tan débil que la hermana de O'Connell y dama de honor, Katie Lloyd, tuvo que coger en brazos los casi 40 kilos que pesaba Charlie y se dispuso a seguir a los novios mientras se retiraban del altar. "Escuché a Katie decir, 'Charlie, no puedo dejarte atrás,' y se volvió para ser ella quien lo cogiera en brazos" dijo la fotógrafa Jennifer Dziuvenis a BuzzFeed. "Y yo me dije, 'Tengo que continuar haciendo fotos aunque las lágrimas no me lo pongan fácil", comentó a ABC News.

Dziuvenis escribió en Instagram que después, O'Connell "acarició su cabeza y le dijo lo orgullosa que estaba de que hubiera podido conseguirlo". "Mi marido y yo nos arrodillamos y empezamos a llorar. Al verle cómo le llevaban en brazos, pensé que no era así como él seguramente quería verse, pero ya era viejo y me impactó mucho darme cuenta de que lo iba a perder".

Una semana más tarde, a Charlie se le aplicó una inyección para que no siguiera sufriendo y murió frente a la chimenea de su casa. "Mi hermana está muy triste, pero también muy feliz de que Charlie llegara con vida a la boda. "Mi hermana y su marido tienen ahora cinco perros de rescate, informó Lloyd a través de la página de Facebook de Dziuvenis. "Charlie era su 'perro del alma', tenía 15 años y había pasado la mitad de su vida con ella". O ' Connell ha dicho que piensa poner fotos de Charlie por toda su casa.

Vía: womansday.com

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