Whitney Thore, la bailarina de 172 kilos que te quitará los complejos de un plumazo

​Esta mujer comenzó a coger peso descontroladamente por culpa de sus ovarios poliquísticos, pero lejos de agobiarse, dio una lección de autoestima que todos deberíamos aprender.

Lo más popular

Whitney Thore era una esbelta bailarina que, a los 18 años, comenzó a engordar descontroladamente. Dos años después y con un peso de 170 kilos, los médicos concluyeron que la causa era un síndrome de ovario poliquístico, uno de los desequilibrios hormonales más frecuentes entre las mujeres fértiles.

Sin embargo, este aumento de peso no alteró su pasión por la danza, aunque sí  comenzó a sentir la amargura de sentirse una chica delgada atrapada en el cuerpo de una mujer gorda y sus días se convirtieron en una permanente y agotadora batalla entre sus propias debilidades y la presión social que te estigmatiza por no tener una 38.

Publicidad

Sin embargo, en enero de 2014, Whitney subió un vídeo a Youtube titulado 'A fat girl dancing' en el bailaba una seductora coreografía que no parecía al alcance de su voluminoso cuerpo ¡y pum! Se convirtió en un fenómeno viral, su vida dio un giro de 180 grados y volvió a sentirse cómoda en un mundo que juzga a la gente por su apariencia.

A partir de ese momento, Whitney comenzó enfocar su vida de otra manera, emprendiendo un sanador camino de autoaceptación, al margen de la gente que sólo juzga a los demás por su aspecto físico. 

Lo más popular

Ahora, Whitney nos mostrará cómo es su nueva vida y su historia de superación en 'Gran-diosa', la nueva serie del canal de televisión DKISS, que se estrena el miércoles 6 de julio.

En 'Gran-diosa' veremos a Whitney  en sus buenos y malos momentos y todo lo que implica ser una chica obesa en lucha contra sus prejuicios y contra los de los demás. Así, la veremos con biquini en la playa por primera vez en diez años y cómo hace frente a las ofensivas palabras de las personas que se meten con ella sólo porque está gorda.

Whitney es un gran ejemplo para todas porque ha conseguido aceptar su cuerpo y a quererse otra vez. Whitney ya no permite que su miedo al qué dirán marque el rumbo de su vida y ha decidido animar a los demás a hacer lo mismo a través de la campaña #nobodyshamecampaign, que lucha contra los efectos devastadores de sentir vergüenza del propio cuerpo.