La asombrosa historia de la pareja española que sobrevive 10 días en el mar de China

​​Marta Miguel y David Hernández han llevado a cabo toda una labor de supervivencia para volver sanos y salvos a casa.

Lo más popular

Lo que parecía un momento de ocio distendido entre amigos pasó a ser una pesadilla. Marta Miguel y David Hernández (pareja española residente en Malasia) salieron a dar un paseo en barco el pasado 2 de mayo con el empresario Tommy Lam, con el que trabajan, y con su compañera de trabajo Armella Ali Hassan. El viaje, de dos horas de duración, consistía en llegar desde Balambagan hasta Kota Kinabulu, atravesando la confluencia entre el mar de China y el mar de Sulú. Pero su aventura dio un giro que a punto ha estado de costarles la vida. Woman´s Day recoge aquí los testimonios de la pareja tras lograr sobrevivir a su peculiar Odisea.

Publicidad

"Estábamos a 5 minutos en barco de llegar. El tema allí es que hay una confluencia de dos mares y sobre esa hora suele ponerse un poco tontorrón el mar. Ese día tuvimos mala suerte. Vino una ola grande, el barco se giró y caímos todos al agua. El barco dio varias vueltas todavía en marcha y al final se dio la vuelta", ha declarado David en una entrevista a Carlos Herrera en la COPE. El barco en el que viajaban quedó boca abajo y el motor completamente inservible. Esto les ocurrió alrededor de las cuatro de la tarde, y tardaron cerca de dos horas en poner el barco de nuevo en su posición original, por lo que se les hizo de noche.

Lo más popular

En ese momento de tensión, David cuenta que no se dieron cuenta de que estaban tan cerca de la costa que podrían haber llegado allí a nado. Así que comenzó entonces una Odisea que casi les cuesta la vida.

"La verdad es que tanto Marta como yo hemos tenido mucho apoyo. En ningún momento nos entró el pánico. Siempre había esperanza", cuenta David en la COPE. Este espíritu de supervivencia es lo que les llevó a superar los 10 días que pasaron en alta mar. Porque el capricho del destino quiso que, aunque tuvieron el accidente tan cerca de la costa, el mar les arrastrase a más de 300 km de la costa, por lo que nadie reparó en que estaban allí.

David Hernández abrazando a su madre y su hermano a su llegada a Kota Kinabalu.

Consiguieron agua y comida en alta mar 

A pesar de estar perdidos y a la deriva en medio del mar, el grupo consiguió mantenerse hidratado y comer. A Marta se le ocurrió un truco que había visto en una película, poner agua en una bolsa impermeable para que pueda separarse el agua y la sal y así pudieran beberla. Metieron esta bolsa impermeable llena de agua de mar en otra bolsa de plástico. La dejaban al sol para que el agua que se evaporaba dentro de la bolsa impermeable, cayese en la bolsa de plástico, pero sin sal, siendo dulce y potable. "Cada diez o quince minutos podía chupar de la bolsa, uno a uno", explican.

"El mar es implacable, pero también fue generoso con nosotros", cuenta David. Por suerte, en la tercera noche, cayeron en el barco tres peces voladores que pudieron comer. "Después, hasta el sexto o séptimo día no pudimos comer de nuevo", afirma David, pero Tommy pensó en los moluscos que crecen bajo el barco. También encontraron un palo a la deriva, lleno de moluscos, que convirtieron en una caña de pescar, para conseguir algún pez más.

Marta Miguel, en buen estado, recibe atención médica en un hotel de Sabah.

Rescatados por un pesquero vietnamita

"Al principio íbamos viendo costa. El segundo día paso un avión, incluso vino la Marina, que estuvo muy cerca de nosotros, pero no nos llegó a localizar", comenta David. Y así pasaban los días y el grupo no dejaba de sorprenderse de que no los encontrasen. Pero ahora agradecen el despliegue de medios para intentar localizarlos.

Por fin, vieron que un barco de pescadores vietnamitas se acercaban a ellos. Los protagonistas no sabían si reír o llorar, como cuenta David, al que incluso le dio un bajón de tensión que le dejó con una mano paralizada.

Una vez a bordo del barco, los pescadores les ayudaron a ducharse, a él le dieron un masaje para que recuperase la movilidad de la mano, les dieron de beber y de comer y una atención constante. Allí pudieron hacer llegar un mensaje a sus familias, haciéndoles saber que estaban sanos y salvos. Uno de los mayores miedos de la pareja mientras estaban desaparecidos eran sus familias. "Nos acostábamos todos los días con el miedo de nuestras familias, de que no supieran nada de nosotros". Y por suerte, estas familias nunca perdieron la esperanza cuando todo el mundo les daba por perdidos.

Después de este suceso, han pasado un tiempo en el hospital, donde han estado en observación. Planean viajar a España en cuanto puedan para abrazar a sus familiares y a sus amigos, pero no por mucho tiempo. En Malasia están su hogar y sus proyectos en este momento, así que, tras ver a los suyos, regresarán a sus obligaciones.

Tommy Lam, Marta Miguel, David Hernández y Armella Ali Hassan después de ser rescatados del mar.