"No paraba de pensar quién moriría primero: mis hijos o yo"

​Aluet Chok, de Zimbawe, nos relata lo dura que puede ser la maternidad cuando careces de asistencia sanitaria.

Lo más popular

Zimbabue es uno de los países más pobres del mundo y su economía una de las más vulnerables. 

Como puedes imaginar, el sistema sanitario dista mucho de lo que conocemos y disfrutamos en Europa. Para que nos hagamos una idea de lo duro que es vivir en este país,  cabe señalar queocho mujeres mueren cada día durante el parto, lo que significa cerca de 3.000 muertes al año. 

Mujeres que no tienen acceso a asistencia sanitaria, que viven a decenas de kilómetros de la clínica más cercana. Mujeres que se enfrentan a la maternidad con el miedo a perder a su hijos o  dejarlos huérfanos.

"En Zimbabue, ocho mujeres mueren cada día durante el parto"

Publicidad

Con motivo del Día de la Madre, me gustaría recordar a Aluet Chok, una madre que tuvo que dar a luz a sus gemelos en casa, sin higiene ni material sanitario, arriesgando su vida y la de sus bebés. "No paraba de pensar quién moriría primero: mis hijos o yo", comenta Aluet.

Aluet es una joven madre africana que, embarazada de gemelos, se vio obligada dar a luz en casa: "Tenía que andar muchos kilómetros hasta el centro y esperar a la intemperie hasta que nacieran mis pequeños" ,dice Aluet.

Lo más popular

Después de varias horas de esfuerzo logró alumbrar al niño. Momentos después empezaron las complicaciones porque la niña no podía salir: "Aunque Aluet estaba muy cansada, caminamos 3 horas hasta llegar al hospital temiendo por su vida y la de su pequeña", nos dice su padre.

En esta ocasión llegaron a tiempo y la niña nació sana y salva. Aluet aún no ha puesto nombre a sus hijos, quizás porque no estaba segura de que sus hijos saliesen adelante.

En la mayoría de los casos, dar a luz en sus casas no es una decisión meditada por la madre. Esta es una medida impuesta ante la imposibilidad de acudir a un centro médico donde parir de forma segura. Y es que una mujer en un estado avanzado de gestación no puede plantearse andar 20, 40 o 70 kilómetros para llegar a una clínica. Ante esta situación deciden quedarse en sus casas y confiar en que todo salga bien.

Afortunadamente la historia de Aluet tiene un final feliz, pero por desgracia no es así para miles de niños y madres africanos.

Como ella, 1 de cada 2 mujeres del área rural de Zimbabue da a luz en su casa. El 39% de todas las mujeres de este país africano no tienen acceso a recursos médicos adecuados y el 40% no es atendida durante el parto por personal preparado, lo que supone un alto riesgo tanto para ellas como para los recién nacidos.

Una sala que puede salvar vidas

Ninguna madre debería morir en el proceso de dar la vida y ningún niño debe morir antes de tener la oportunidad de comenzar a vivir.

La ONG World Vision se ha propuesto poner fin a  esta terrible situación. En la población de Lupane en  Zimbabue  han puesto a disposición de las embarazadas de la zona una sala muy especial. 

El objetivo de esta nueva sala es que las mujeres se desplacen con antelación hasta la clínica para alojarse en un lugar seguro durante los últimos días o semanas de su embarazo y tener un parto asistido por personal sanitario y en un entorno médico con los medios necesarios.

Esta sala podrá atender a 10 mujeres al día antes del parto, evitando así infecciones y muertes producidas por partos en sus casas por la falta de higiene y cuidado sanitario.