La preciosa carta de esta madre que murió te hará reír (y llorar)

​Heather dejó una carta genial para su familia antes de morir.

Lo más popular

Heather McManay se fue a los 36 años debido a un cáncer de mama que acabó con su vida.

Sin embargo, esta madre de una niña de 4 años (Brianna), y esposa de Jeff, quiso dejar en el momento de su muerte, un recuerdo alegre para sus amigos y su familia.

Heather escribió una preciosa y graciosa carta que dejó a su marido en la que compartía sus últimas voluntades, y le pidió a Jeff que la hiciera pública a través de Facebook.

Publicidad

"Tengo buenas y malas noticias", comenzaba la carta. "La mala noticia es que, aparentemente, estoy muerta. La buena es que, si estás leyendo esto, tú no lo estás (a no ser que haya wifi en el más allá)".

La carta agradecía el apoyo de todos los que habían estado a su lado, y decía lo agradecida que estaba por la vida que había tenido, "una vida llena de amor, alegría y unos amigos maravillosos". Confesaba no arrepentirse de nada y haber vivido la vida al máximo en todo momento.

Lo más popular

También daba las gracias a los fantásticos doctores y enfermeras que habían cuidado de ella, y a quienes habían hecho todo lo posible para darle cada día lo mejor de ellos.

Heather también les deseaba a sus amigos una vida larga, feliz y llena de salud, y esperaba que pudieran ser capaces de ver la vida como un regalo.

Otra de las peticiones en las que hace especial hincapié es en no decirle a su hija que está en el cielo.

Aunque ella quería que la gente tuviera unas creencias que le dieran seguridad, quería que respetaran que ella no es religiosa, de la misma manera que su familia tampoco lo es.

"Por favor, por favor, por favor, no le digáis a Brianna que estoy en el cielo. En su mente ella creerá que he elegido irme a otro sitio y abandonarla".

"En realidad, he hecho todo lo posible por estar aquí con ella, y no hay ningún, NINGÚN, otro sitio donde desee estar más que con ella y con Jeff. Por favor, no la confundáis y la dejéis pensar ni por un segundo que eso no es así. Porque no estoy en el cielo, estoy aquí. Pero no en el cuerpo que me jugó una mala pasada".

En la carta, Heather también pide a la gente que no la recuerden con pena o tristeza, sino que sonrían sabiendo que el tiempo que han pasado con ella ha sido ALUCINANTE. Ella anima a la gente a que la recuerden riéndose de sus memorias y de todo lo que hicieron juntos, y que por favor, le transmitan todos esos recuerdos a su hija ("me hacen parecer una madre muuucho más guay de lo que soy"), y que le digan también todo lo que su madre la quería y lo orgullosa de ella que va a estar siempre.

"Porque no hay nada que me guste más que ser madre, nada".

Y su último deseo era, por supuesto, que sus amigos celebraran una buena fiesta en su honor, y que su funeral se hiciera alrededor de una barra de bar.

"Celebrad la belleza de la vida con una buena fiesta, porque sabéis que es lo que quiero y creo que, de alguna extraña manera, encontraré la manera de estar ahí (ya sabéis lo que odiaba perderme una fiesta). Espero volver a veros a todos y cada uno de vosotros, por eso, esto no es un adiós, sino un hasta pronto".

Por si esto fuera poco, se va a publicar un libro titulada 'Cartas a Brianna: Una vida de lecciones y amor de una madre a su hija', que estará hecho a base de las cartas que Heather le fue escribiendo a su hija durante todo este tiempo –la caída de su primer diente, su primer día de cole, su 16 cumpleaños, y su boda-.

Esperamos que los amigos de Heather disfruten recordándola alrededor de una barra de bar justo como ella quería. Gracias Heather por recordarnos lo importante y frágil que es la vida, y por qué debemos vivirla siempre al máximo.

Vía: www.goodhousekeeping.co.uk