Cómo saber si un cosmético no es perjudicial para la salud

Te enseñamos a leer las etiquetas para que tus productos sean respetuosos con tu piel y con el entorno.​

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Nuestra piel es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo pero el estrés, los cosméticos convencionales y la contaminación ambiental hacen que envejezca antes de tiempo. Sin darnos cuenta, alteramos su funcionamiento vital y aplicamos numerosos tóxicos que, unidos a los agentes externos, resultan perjudiciales para nuestro organismo. Cada vez es más frecuente el número de personas que sufren piel sensible o reactiva y se debe precisamente a que nuestro cuerpo dice 'basta' a seguir cuidándola con este tipo de productos.

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En esto, el mercado no ayuda. Numerosos expertos alertan del boom de la cosmética natural y el fácil engaño y abuso que la industria realiza con las palabras 'natural', 'sin parabenos', 'hecho a mano...'. Así que la pregunta es inevitable, ¿qué productos son naturales de verdad? 

Mireia Trepat, ingeniera química y CEO de Freshly Cosmetics nos da un primer consejo: no te fijes sólo en la parte delantera del producto. "Es en lo primero que nos fijamos, la marca pone allí toda la información que cree conveniente destacar, es decir, toda aquella que cree que aporta valor y que nos hará tomar la decisión de comprarlo o no. Lo más importante a tener en cuenta es el reverso de los envases. Es donde se encuentra la información verídica, donde realmente podrás saber si se trata de un producto saludable para tu piel o no".

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En la parte trasera de la etiqueta es donde realmente encontramos el listado de todos los ingredientes que componen un producto cosmético o lo que es llamado el INCI (International Nomenclature Cosmetics Ingredients). Los ingredientes en esta lista se expresan en orden decreciente según su cantidad, es decir, el primero que figura en la lista es el más abundante.

En esta lista de ingredientes hay varios tóxicos que debemos reconocer y evitar como, por ejemplo,  los parabenos."Estos componentes, que imitan la acción de las hormonas femeninas e interfieren en el sistema endocrino, irrumpen en su correcto funcionamiento sin que nos demos cuenta. En la etiqueta los reconocerás por el sufijo –paraben", explica Mireia.

Por otra parte, existen aceites minerales y siliconas derivados del petróleo y del silicio que cubren la piel taponando sus poros evitando la transpiración y la eliminación de toxinas. ¿El resultado? Aparición de acné y reacciones alérgicas. "Los reconocerás bajo la leyenda: paraffinum, liquidum, petrolatum y todos los ingredientes acabados en cone, siloxane y conol", nos cuenta.

Además, podemos encontrar unos compuestos llamados liberadores de formaldehído que causan alergia, irritación, envejecimiento prematuro de la piel y daño en las membranas celulares. 

Leer las etiquetas es la clave para usar los mejores cosméticos para tu piel

¿Cómo evitar estas sustancias? 

"Todos los compuestos que se denominan con una palabra que acompañen a UREA, por ejemplo: Diazolidinil urea. Remarcar que la palabra urea por sí sola no entraña riesgo alguno. Sustancias acompañadas de las letras DM como DM hidantoina. También lo son los siguientes compuestos: Dimetil OxazolidinoArmilacetato, Alkifenol y todos aquellos que incluyen el término Quaternium", revela Mireia.

Existen numerosos compuestos más como son los perfumes y colorantes sintéticos, las sales de aluminio, los llamados PEG's – compuestos de polietileno glicol- o los ftalatos que tienen consecuencias muy negativas para nuestra salud influyendo especialmente en el sistema hormonal o el sistema inmunitario. Sin embargo, estos tóxicos están tan presentes que, en muchas ocasiones, nuestro cuerpo los ingiere de manera silenciosa hasta que llega al límite.

¿Cómo asegurar que los productos son 100% libres de tóxicos? En primer lugar, el conocimiento. "Al principio puede resultar difícil y lento identificarlos, pero con la práctica te convertirás en una experta en su identificación. Nunca compres un producto del que no puedas leer su INCI, y por supuesto, no valen listados de ingredientes principales. Siempre tienes que ir más allá, si se puede ver la foto del reverso de la etiqueta mucho mejor", revela Mireia.

En segundo lugar, apostar por la selección 'healthy' y acógete a las garantías de tiendas expertas en cosmética natural saludable. Son tiendas muy responsables sobre la salud de sus clientes y tienen criterios de selección muy estrictos. A este criterio se suma el tercero: los certificados. "Encontrar certificados de entidades independientes en las etiquetas, garantizan que se trata de un producto natural y 100% libre de tóxicos. Los más conocidos y seguros son Ecocert, Natrue, BDIH y BioInspecta".

Como consumidoras, lo más importante es tomar consciencia de los productos que compramos y cuidarnos asegurando que se trata de productos seguros y saludables. Para las marcas, es esencial y prioritario aportar contenido de calidad y la información necesaria. Es responsabilidad de todos proporcionar al cuerpo los productos naturales y saludables para que funcione con normalidad y la piel esté tan limpia, luminosa y tersa como saludable.

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