Cómo detoxificar tu pelo en cuatro pasos

Recupera el aspecto sano de tu cabello con estos consejos.

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Hemos hablado con expertos peluqueros sobre el estado del pelo después del uso de productos fijadores y pegajosos, como las lacas, las espumas, los geles o las ceras. La conclusión es que atraen suciedad y hacen que el pelo parezca sucio y descuidado. Si le añadimos el calor de las planchas, los rizadores y los secadores, y las numerosas veces que lo sometemos al cepillado, el cabello nos va a pedir urgentemente un descanso.

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Sigue estos consejos de los especialistas y dale a tu pelo un nuevo halo de vida:

1. El cuero cabelludo

Igual que el cutis, es importante exfoliar el cuero cabelludo, y deberíamos hacerlo al menos una vez a la semana.

"Dependiendo del tipo de pelo, recomiendo lavarlo de vez en cuando con una mascarilla que mantiene el cuero cabelludo hidratado, exofliándolo un par de veces a la semana", sugiere el estilista Andrew Jose.

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2. El momento del lavado

Asegúrate de que el pelo está bien húmedo antes de aplicar el champú (con agua suficiente, utilizarás la cantidad de producto adecuada, ni más ni menos). Lávalo con agua caliente para que el champú penetre bien en el cabello.

Para evitar dañar el pelo, masajea el cuero cabelludo con la punta de los dedos en lugar de hacerlo con los propios dedos o con las palmas. Restregar tu pelo puede causar roturas capilares, por lo que realiza movimientos circulares que trabajen desde las raíces para ayudar a la microcirculación.

Deja el champú en el cabello entre 1 y 3 minutos. Aplícalo y déjalo durante este tiempo antes de aclararlo.

Enjabona dos veces. La primera aplicación elimina la suciedad; la segunda, permite que el producto trabaje en el pelo.

El champú ha de utilizarse en las raíces, y el acondicionador en las puntas, ya que el primero limpia y el segundo hidrata. Cuando apliques el champú, hazlo de raíces a puntas.

Recuerda: No cepilles el pelo si está muy mojado. El cabello es muy vulnerable cuando está empapado, así que desenrédate después de haberte quitado el exceso de agua.

No te seques el pelo con la toalla haciendo movimientos bruscos, ya que esto favorece su rotura. Coge suavemente el pelo con una toalla, envuélvelo, y expulsa el agua sobrante.

3. El tratamiento

Aplica una mascarilla que restaure el cabello. El champú sirve para eliminar la suciedad y el exceso de grasa, y si aplicamos inmediatamente después la mascarilla, la cutícula absorberá mucho mejor sus propiedades.

Deja la mascarilla unos minutos para que penetre. Asegúrate de aplicar el acondicionador tras haber escurrido bien el exceso de agua en el cabello para que sea más efectiva. Después, aclárala con agua fría, que ayuda a cerrar las cutículas dando lugar a un pelo más brillante.

4. Olvídate del calor

Intenta dejar a un lado las herramientas que aportan calor al cabello. Procura utilizar la plancha o el rizador solo en ocasiones especiales, y utiliza siempre un protector antes.

"El agresivo uso de las planchas y la exposición repetida al calor, hacen que se estropee el pelo más que cualquier otra cosa, especialmente el que está químicamente tratado", explica Andrew. "Un spray de protección térmica es de gran ayuda para preservar el brillo y la calidad del cabello".

Vía: www.goodhousekeeping.co.uk