5 zonas sorprendentes donde darte un masaje

¿Quieres tener un momento de relax?​ Apuesta por pedir un masaje en estas zonas, ¡te encantará!

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Ala mayoría nos gusta recibir un masaje y, según en qué zonas nos lo hagan, ayuda a relajar esas partes  del cuerpo. Los lugares más típicos para recibir un masaje son la espalda, el cuello, brazos o piernas. Pero hay otras partes del cuerpo en las que practicar un masaje puede ser muy beneficioso, a la par que placentero. Descubre cinco puntos sorprendentes donde dar un masaje según Cristina Domínguez, Health Coach de los Hoteles Barceló.

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En las yemas de los dedos

Es una de las zonas con mayor sensibilidad y a la vez más resistentes del cuerpo. En las manos ponemos mucho más estrés del que pensamos, no solo en el trabajo, sino también por el abuso de los dispositivos móviles. 

Aplicar presión en las yemas de los dedos puede aliviar tensión acumulada en otras partes del cuerpo, así como prevenir los síntomas de algunas enfermedades, como por ejemplo la artrosis.

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En los glúteos

Un masaje en los glúteos puede reportar muchos beneficios como, por ejemplo, prevenir la aparición de celulitis. Al activar la circulación de la zona, se produce un efecto drenante que es la mejor arma contra la retención de líquidos. Además, se encuentran muy cerca del nervio ciático y la zona lumbar, lo que ayuda a prevenir dolores de espalda. Los glúteos son una zona del cuerpo muy sensible y un masaje en ellos resulta muy relajante y confortable.

En las orejas

Las orejas son un área pequeña de nuestro cuerpo extremadamente sensible que produce una increíble sensación de relax y bienestar si se trabaja adecuadamente. Las orejas son una zona refleja del resto del cuerpo, de manera que trabajar con ellas puede reportar mejoras en las funciones de algunos órganos vitales, activar los niveles energéticos y la circulación sanguínea.

En la coronilla

Si sufres migrañas y estrés, éste es el masaje más indicado para ti según la experta Cristina Domínguez.  En la coronilla se pueden aplicar técnicas ayurvédicas con aceites para aliviar la tensión que se acumula en esta zona ya que es un punto de presión a nivel general. Trabajando esta región del cuerpo se activa la circulación de la zona del cráneo por lo que el cuero cabelludo y el pelo también se benefician. Además, los masajes en la coronilla producen unos escalofríos muy relajantes, aflojando la sensación de cuerpo pesado.

En la cara

Un masaje facial puede conseguir el mismo efecto de un lifting, aunque menos duradero, claro. Esto es posible gracias al kobido, un procedimiento japonés que consiste en estirar y realizar toques suaves por todo el rostro. La circulación de la piel mejorará y te sumirás en un profundo estado de relax y tranquilidad.